Antecedentes

La guerra civil española es el resultado de una crisis social, política y religiosa interminable que castiga al país desde finales del siglo anterior.

En el año 1923, el general Primo de Rivera intentó poner orden en el reino siguiendo el ejemplo de algunos de sus contemporáneos, como italiano Mussolini o el turco Moustafa Kémal. 

antecedentes de la Guerra CivilLos republicanos, los grandes vencedores de las elecciones regionales del 12 de abril, proclaman la República el 14 de Abril de 1931. El rey Alfonso XIII abdica y deja España con los honores militares. Una constitución democrática entrará en vigor cuando la izquierda se lleve las elecciones en junio.

El 29 de Octubre de 1933, José Antonio Primo de Rivera funda “la Falange”. Esta organización predica la constitución de un Estado nacionalista.

Las elecciones legislativas del 16 de Febrero de 1936 una coalición de izquierdas llamada el "Frente popular " constituido por republicanos, socialistas, militantes del Partido obrero de unificación marxista (POUM) y por comunistas, se lleva las elecciones en España contra el “Frente nacional” y el centro. El republicano Manuel Azaña, líder del frente popular, es el encargado de formar el nuevo gobierno.

Elegido presidente de la República el 10 de mayo de 1936, Azaña nombra a Francisco Largo Caballero, socialista próximo a los comunistas, a la cabeza del gobierno. Los choques entre republicanos y nacionalistas provocarán el comienzo en España de la guerra civil. El periódico oficial del PSOE titula: « Haremos lo mismo que en Rusia », titular que no ayudó en nada a calmar el ambiente y a tranquilizar a los opositores.

A partir de esos momentos, el país vive oleadas de violencia callejera que tienen su punto álgido en el asesinato del diputado monárquico José Calvo Sotelo, el 13 de julio del mismo año, poco después de haber sido amenazada por Dolores Ibarruri “Pasionaria”

El diputado monárquico José Calvo Sotelo es asesinado en Madrid por oficiales republicanos. Este asesinato acelera los acontecimientos. Aunque los generales Sanjurjo y Mola ya planeaban una conspiración nacionalista desde hace unos años (por eso el gobierno legal había apartado en efecto a estos responsables militares del país. Sanjurjo estaba en el exilio en Portugal, Mola en Pamplona y Franco en las Canarias), este acontecimiento, la muerte de Calvo Sotelo, es la impulsora de estos para llevarlo a cabo. Además, este hecho también hace que Franco decide aliarse con ellos para llevar a cabo esta conspiración. 

Por tanto, los tres generales se aliarán para quitar a los Republicanos del poder, haciendo así estallar la guerra civil española.

Los asesinatos de Calvo Sotelo y El teniente Castillo





Entierro del Teniente Castillo

 Cadaver de Calvo Sotelo

La Voz 13 julio 1936
La Voz 14 julio 1936

¿Por qué estalló la Guerra Civil?


¿Por qué estalló la Guerra Civil?



En más de una ocasión nos hemos referido al historiador hispanista Stanley G. Payne en nuestra página, en esta ocasión vamos a dar un paso más allá y reproduciremos uno de sus textos, referente, como no, a la guerra civil española, en la que destaca como uno de los más grandes estudiosos...







"La guerra civil española fue la única de las de este tipo en el siglo XX que no fue provocada inicialmente por ningún conflicto internacional o proceso de descolonización, como fue el caso de casi todos los otros ejemplos. El Estado Español explosionó debido a razones domésticas exclusivamente. A lo largo de los años, se han apuntado muchos factores como causas básicas. Estos incluyen explicaciones tales como luchas de clases, las penalidades del pueblo llano, el rechazo de la derecha política a aceptar reformas, así como la conspiración y la intervención internacional. Aunque una cierta forma de lucha de clases existía, no era más aguada en 1936 que en 1917, y aunque una parte del pueblo llano sufría privaciones, estas eran probablemente menores que una generación antes. Se habían promulgado reformas mayores entre 1931 y 1933 sin provocar una guerra civil y, por último, meticulosas investigaciones en archivos han probado que ningún Gobierno extranjero fue culpable de intrigar para comenzar una guerra civil en España.





Una triada de factores fueron las causas inmediatas de la Guerra Civil: a) El estallido de un violento proceso prerrevolucionario en la primavera de 1936; b) La negación del minoritario Gobierno republicano de izquierda a frenar ese proceso y hacer cumplir la Constitución, por miedo a perder el poder y c) La determinación de una parte significativa del cuerpo de oficiales del Ejército a intervenir en una insurrección de máxima violencia que derrocaría al Gobierno e impondría un nuevo régimen.
Hacia 1936, España ofrecía la mayor variedad de movimientos revolucionarios en el mundo, y en aquel momento estos alcanzaban proporcionalmente mayor fuerza que en ningún otro país. ¿Por qué? España, de hecho, se ajustaba a la teoría clásica de la revolución, que establece que esta no estalla en los países más pobres y míseros, sino en aquellos que han alcanzado un cierto nivel de desarrollo y conciencia política; lugares que han experimentado un período de mejora rápida pero que súbitamente pasan por un tiempo de depresión o frustración política, que llega a ser psicológicamente menos tolerable a causa de las expectativas acrecentadas que se han suscitado en la etapa de desarrollo precedente, todo lo cual conduciría a una explosión. Esto corresponde con exactitud a la situación de España en la década de 1930.




El establecimiento de un Gobierno republicano de izquierda minoritario tras las elecciones de febrero de 1936 generó una situación política ideal y una autorización legal para una ofensiva continuada por parte de los movimientos revolucionarios durante la primavera y el inicio del verano de ese año. El proceso revolucionario abarcó diferentes formas de acción: incendios premeditados; incautación de propiedades; huelgas masivas; infiltración en las fuerzas de seguridad; control y falsificación de nuevas elecciones, y violencia política generalizada. Otros actos arbitrarios fueron llevados a cabo por el Gobierno: algunos miles de arrestos de miembros de la oposición política; la disolución de los grupos de la oposición; la politización de los tribunales de Justicia, y el cierre y confiscación de escuelas católicas.
Sin embargo, la ofensiva prerrevolucionaria no originó por sí misma la Guerra Civil. Ninguno de los grupos revolucionarios tenía un plan inmediato para tomar el poder. El más prominente de ellos, los socialistas de Largo Caballero, los "caballeristas", esperaban simplemente provocar una revuelta militar débil, similar a la "Sanjurjada" de 1932 que hubiera sido derrotada por una huelga general que habría dado a los socialistas la oportunidad de ocupar el poder por completo.

Los gobiernos minoritarios de Azaña y Casares Quiroga proveyeron de una especie de cobertura legal a la ofensiva revolucionaria, que an algunas ocasiones ellos intentaron controlar inútilmente. El gobierno esperaba que la ola prerrevolucionaria pronto amainara y que los socialistas giraran hacia el reformismo. Si las fuerzas de oposición de la derecha hubieran estado dispuestas a someterse a varios meses de desorden y agresión, habría existido alguna posibilidad, al menos, que el Gobierno ganara su apuesta.
El tercer factor fue la decisión finalmente tomada por más de la mitad del cuerpo de oficiales del Ejército de declararse en rebelión armada. Esto fue decisivo para desatar la Guerra Civil. Aunque condiciones similares a aquellas de España en 1936 habrían provocado guerras civiles casi en cualquier país, este no fue en absoluto un resultado inevitable. Los oficiales estuvieron divididos durante meses y la mayoría era reacia a rebelarse. Ellos sabían que una revuelta militar era una empresa desesperada sin garantía de éxito. Franco, por ejemplo, rehusó comprometerse largamente. Como muchos otros, no podía comprender por qué un Gobierno de "partidos burgueses" estaba poco dispuesto a imponer la ley y hacer cumplir la Constitución.


Franco durante mucho tiempo confió en que cambiaría la política del Gobierno, e incluso hasta cierto punto tenía esa expectativa. En una mañana tan tardía como la mañana del 12 de julio, indicó que había que dar más tiempo al Gobierno.
El asesinato de Calvo Sotelo se convirtió en el catalizador, no porque tuviera lugar, sino por la manera en que tuvo lugar. Si Calvo Sotelo hubiera sido asesinado en una esquina por un pistolero de izquierdas, habría causado un impacto pero no hubiera sido necesariamente un factor determinante. El acontecimiento adquirió tanta influencia porque un líder de la oposición parlamentaria había sido secuestrado en su casa por fuerzas de seguridad del Gobierno e inmediatamente asesinado, lo que dramatizó la extrema politización y subversión de las funciones de seguridad bajo los gobiernos republicanos de izquierda. Franco y otros muchos militares vacilantes solo se comprometieron decisivamente a favor de una revuelta cuando pareció que era más peligroso no rebelarse que hacerlo.





Los primeros dias de julio

























Milicias anarquistas y anarcosindicalistas en la Guerra Civil española

 

Milicias y unidades armadas anarquistas (FAI, FIJL) y anarcosindicalistas (CNT) en la guerra civil española 1936-1939

La CNT en el gobierno de la República: Un colaboracionismo autodestructivo

A partir de mediados de aquel 1937, los comunistas stalinistas se encargarían de aniquilar la revolución social e implantar la hegemonía «burguesa» (como complemento de esa realidad, ver Burnett Bolloten, El gran engaño, Caralt, 1961). Y aquí añadiría yo que, ciertamente, la Segunda República española fue «burguesa», en tanto que liberal, pero sin burgueses que la sustentaran en tanto que clases social). La burguesía catalana (industria ligera; el textil), con Francesc Cambó y Joan Ventosa i Calvell como dirigentes más significados, se opuso a la República liberal y luego apoyaron y financiaron la sublevación fascista del general Franco, mientras que la gran burguesía vasca (industria pesada) también optaba contra la democracia liberal.

El Comité de Milicias Antifascistas de Cataluña


 

En clase hemos visto como el alzamiento de una parte del ejército fracasarán Cataluña debido a las fuerzas leales a la República y a la acción del movimiento obrero, entre los que destacan la CNT y la FAI como organizaciones anarquistas.



En este contexto el Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña fue un entidad administrativa creada el 21 de julio de 1936 por el Presidente de la Generalidad de Cataluña Lluís Companys bajo la presión ejercida por las centrales sindicales anarquistas C.N.T. y F.A.I. que habían capitalizado la lucha obrera en las calles de Barcelona que había conseguido doblegar a los militares sublevados contra la Segunda República Española y en el contexto de la Revolución Española de 1936.

 
El Comité presentaba un claro predominio de las organizaciones anarquistas, si bien también se encontraban representadas en el mismo todas las fuerzas del Frente Popular. Hacia el 27 de septiembre se toma la decisión de suprimir su funcionamiento y el 1 de octubre de 1936 se autodisuelve, entre otros motivos, por una cierta estabilización de la situación y la necesidad de reforzar el papel de gobierno de la Generalitat. Algunos representantes del Comité se integraron en el Gobierno de Cataluña.

Juan García Oliver, miembro del Comite de Milicias Antifascistas de Cataluña




El Comité Central de Milicias
Antifascistas de Cataluña
y la situación de doble poder
en los primeros meses
de la guerra civil española  

Enric Mompó

CONTENIDOS







 

El poder popular en la Cataluña revolucionaria